SIERRA MAGINA

Sierra Mágina se sitúa en el sur de la provincia de Jaén. Al norte se abre el Valle del Guadalquivir, con las poblaciones de Úbeda y Baeza, y al sur limita con la provincia de Granada. Alberga la mayor elevación de Jaén, el Pico Mágina (2.167 m). Es una sierra pequeña en comparación con otras de la provincia, como Cazorla o Segura, poco conocida y transitada, quizás por lo abrupto de su relieve, con fuertes pendientes y profundos barrancos. El acceso no es sencillo: existen algunas pistas que la recorren, pero a las zonas altas solo se puede llegar caminando por senderos.

Se organiza en varios cordales. El de Mágina, donde se encuentran el Pico Mágina (2.167 m), la Peña de Jaén (2.147 m) en el sector occidental y el Lagunillas (2.014 m) en el oriental. Más al norte, paralelo a este, se levanta otro cordal con el Almadén (2.036 m), el puerto de la Mata (1.659 m), el Ponce (2.006 m), el Cárceles (2.061 m), la Corona (1.595 m) y el Carluco (1.444 m). En la parte norte de Sierra Mágina se sitúan el Monteagudo (1.684 m), el Aznaitín (1.745 m) y la Serrezuela de Bedmar (1.372 m). En la parte sur encontramos el Serrate (1.966 m), la Cuerda del Milagro (1.948 m) y la Cuerda de los Bolos (1.884 m).

Geológicamente, Sierra Mágina corresponde a un gran macizo de roca caliza, perteneciente a la Cordillera Subbética, formado por materiales de sedimentación marina. Presenta un paisaje kárstico, con dolinas, cuevas subterráneas, simas y lapiaces. Carece de cursos de agua superficiales, pues la caliza es muy permeable y no retiene el agua. Por ello, en las zonas bajas emergen importantes manantiales como Fuenmayor (Torres), Hútar (Albanchez), Cuadros (Bedmar), Gualíjar (Huelma), Gargantón (Huelma) y Mata Begid (Cambil).

El clima es mediterráneo, con veranos calurosos e inviernos suaves. La pluviometría es mayor en las zonas altas, con una media de 900 mm, frente a los 500 mm de las partes bajas, debido al efecto de condensación en la altura. En las cumbres son frecuentes las heladas durante cinco o seis meses al año. A ello se suman los fuertes vientos, lo que dificulta el crecimiento de árboles por encima de los 2.000 m y limita la presencia de especies vegetales capaces de soportar esas condiciones extremas.

La biodiversidad de Sierra Mágina es notable, tanto en su flora como en su fauna. Las masas forestales están formadas por encinas, quejigos, pinos carrascos y pinos laricios. También aparece el tejo, antaño más abundante y actualmente en recuperación. Se cree que ha dado nombre a Sierra Mágina (del íbero agina, “tejo”: Mágina–Tejos). En las cumbres se desarrollan sabinas rastreras, espinos y enebros. La flora cuenta con varios endemismos exclusivos, como la Jurinea fontqueri, en peligro de extinción, presente en una pequeña área y con escasos ejemplares. Otros endemismos destacados son Helianthemum frigidulum, Glandora nítida (antes Lithodora nítida), Vicia glauca giennensis y Crepis granatensis.
Entre la fauna, el jabalí y la cabra montés son las especies más representativas. También habitan zorros, gatos monteses, ginetas y garduñas. En el cielo se pueden observar rapaces como el águila real, el águila perdicera, el búho real, el cernícalo y el halcón. También encontramos reptiles y anfibios: rana común, lagarto ocelado, víbora hocicuda y distintas especies de culebras.

Sierra Mágina guarda parajes singulares: el Adelfal de Cuadros, el mayor de la Península Ibérica; el Cornicabral del Carluco, el más extenso de Europa, que en otoño se tiñe de tonos ocres espectaculares; las Chimeneas de Hadas, curiosas formaciones geológicas en forma de columnas; el Pinar de Cánava, donde encontramos ejemplares de pinos centenarios y declarado Monumento Natural; el paraje de Fuenmayor, conocido por su manantial y su bella fuente; el Barranco del Gargantón, con imponentes laderas rocosas; la Corona, que presenta espectaculares cortados de roca; y el Caño del Aguadero, que conserva una antigua fuente y abrevadero.

Si hay un lugar emblemático en Sierra Mágina, ese es el Refugio Miramundos (2.077 m), que pienso que es el corazón de la sierra. Un nombre que emociona a senderistas y amantes de la montaña. Situado en el Cordal de Mágina, ofrece panorámicas únicas, pudiéndose contemplar cinco provincias: Jaén, Granada, Almería, Córdoba y Málaga. Al sur, en los días despejados, se distinguen las cumbres de Sierra Nevada, con el Mulhacén y el Veleta, y en primer término la Sierra de Arana; más al sureste, las Sierras de Baza y María; hacia el este, las Sierras de Cazorla y, más allá, las primeras elevaciones de la Sierra de Segura. Al norte se abre el Valle del Guadalquivir, con las ciudades de Úbeda y Baeza, y al noroeste, Sierra Morena. Al oeste, la Sierra Sur de Jaén, con el inconfundible Pico La Pandera; y hacia el sur-suroeste, La Maroma y las Sierras de Tejeda y Alhama. Desde este punto privilegiado se disfruta de una de las panorámicas más amplias y sobrecogedoras de la provincia de Jaén. Pasar una noche en el refugio y ver el amanecer es una experiencia que vale la pena realizar.

Los pueblos que rodean Sierra Mágina son Albanchez de Mágina, Arbuniel, Bedmar, Bélmez de la Moraleda, Cabra del Santo Cristo, Cambil, Garcíez, Huelma, Jimena, Jódar, Mancha Real, Pegalajar y Torres. Todos ellos conservan una rica cultura ligada al campo y a su cercanía con la sierra.